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Restos de una fortificación de época medieval, situada en el casco antiguo de Amposta, al lado del Ebro y construido sobre un asentamiento ibérico.
El Castillo de Amposta fue construido por los árabes en el S.X, vio la época de mejor esplendor cuando fue conquistado por Ramón Berenguer IV, momento en que se proclamó la sede del Orden de San Juan de Jerusalén a la Corona catalano-aragonesa y dio nombre a la castellania de Amposta.
Después de sucesivas guerras y expoliaciones se instaló a finales del siglo XIX el primer molino arrocero de las tierras del Ebro. La importancia de su legado nos quedó muda durante centenares de años; actualmente se han recuperado los vestigios y el esplendor de épocas pasadas. Hoy día el área del Castillo, símbolo histórico de la ciudad, nos permite disfrutar de un espacio más, como punto urbano de ocio y de equipamientos públicos turísticos y culturales.
Una serie de paneles informativos permiten una visita interpretativa por el interior del recinto del castillo donde se explica la evolución histórica de los testimonios arquitectónicos que se conservan: la base de la torre de Sant Joan, los fosos, los esbeltos arcos apuntados de piedra bañados por el río, la antigua fábrica de jabón artesanal, los silos ibéricos, el molino de Cercós y varios muros.
Dirección: el castillo se encuentra en la población de Amposta.